Tejedor 557 - CABA (CP 1424) - CABA Argentina
Tel: +54 11 4922-6881 /5137 /3849 /4885
Email: info@publitec.com.ar

Caracterización de la toxicidad de hongos alterantes de alimentos utilizando Caenorhabditis elegans

COMPARTIR EN:

Caracterización de la toxicidad de hongos alterantes de alimentos utilizando Caenorhabditis elegans

Benito Nacir, M.J.*; Carranza, A.V.; Moran, Y.; Theumer, M.G.; Asis, R.
Departamento de Bioquímica Clínica-CIBICI – Facultad de Ciencias Químicas – Universidad Nacional de Córdoba – CONICET. Córdoba, Argentina.
*ramonasis@gmail.com

Introducción
Los alimentos representan una rica fuente de nutrientes para hongos filamentosos que, en condiciones óptimas, tienen un rápido desarrollo. Sin embargo, también son capaces de crecer frente a condiciones no favorables e incluso adversas, tales como pre-tratamientos, condiciones de almacenamiento, incorporación de aditivos, como ocurre en el procesamiento de los alimentos (Stoev, 2016; Almudena & Lizaso, 2001).

Se ha descripto un gran número de géneros de hongos filamentosos que contaminan alimentos. Dentro de estos géneros, hay especies que tienen funciones beneficiosas en la elaboración de alimentos y otras que producen alteraciones cualitativas y cuantitativas y/o depositan sustancias tóxicas o micotoxinas (Alshannaq & Yu, 2017). Las especies toxigénicas se incluyen en los géneros Aspergillus, Fusarium, Penicillium y Alternaria (Waśkiewicz & Golinski, 2015). Sus micotoxinas pueden causar toxicidad aguda -con deterioro de órganos y pudiendo causar la muerte- o toxicidad crónica con efectos cancerígenos, mutagénicos y teratogénicos, por lo que representan el mayor riesgo de exposición para las poblaciones modernas (Alshannaq & Yu, 2017, Waśkiewicz & Golinski, 2015).

Para evaluar la toxicidad se ha empleado una gran variedad de ensayos con animales (Hunt, 2016). Sin embargo, la toxicología moderna busca utilizar métodos alternativos al uso de animales (Romero Fernández y col., 2016) para evitar el sufrimiento animal, reducir costos y lograr la predicción de los resultados en humanos. Una opción es utilizar un organismo modelo como el nematodo Caenorhabditis elegans (Antoshechkin & Stemberg, 2007; Kamath y col., 2003), que se puede mantener y expandir en condiciones de laboratorio con procedimientos relativamente sencillos y proporcionan datos -a diferencia de los modelos celulares o microorganismos- de un animal entero con propiedades digestivas, reproductivas, endócrinas, sensoriales y neuromusculares intactas y metabólicamente activas (Hunt, 2016).

A pesar del gran número de géneros de hongos que contaminan alimentos y de su gran capacidad de sintetizar metabolitos secundarios, existe poca información de la toxicidad de aquellos hongos alterantes de alimentos que no clasifican en la categoría de hongos micotoxigénicos. Aun cuando se encuentren en bajas concentraciones, algunas de estas sustancias pueden representar un riesgo potencial para la salud de la población, principalmente de aquellos países que no controlan estos contaminantes (Trigos y col., 2008; Ferratto y col., 2012).

Teniendo en cuenta estos antecedentes, en el presente trabajo se empleó C. elegans como modelo predictivo para evaluar la potencial toxicidad de extractos de hongos alterantes de alimentos, aislados de productos de comercialización local tales como aceitunas negras y verdes, papaya, mandarina, tomate, pimiento, maíz, salame, pan, pan multicereal, chipá y pan criollo.

Objetivos
Evaluar la toxicidad aguda y crónica de extractos de hongos alterantes de alimentos en un modelo experimental con C. elegans.